El mundo del fútbol está de luto y llora la pérdida de un grande como Mircea Lucescu, uno de los entrenadores más laureados de la historia, quien falleció este martes a los 80 años tras sufrir dos infartos al quedarse sin Mundial.

El emblemático técnico rumano falleció tras sufrir graves complicaciones de salud, dejando un legado monumental como los que ya no hay: seis décadas de compromiso.

A lo largo de su legendaria carrera en los principales clubes europeos y en el fútbol internacional, Lucescu ganó la asombrosa cifra de 35 títulos importantes.

El director técnico rumano además se mantuvo firmemente dedicado a su profesión hasta sus últimos días. Tras volver a ponerse al frente de la selección rumana en agosto de 2024, se propuso poner fin a una ausencia de 28 años en el Mundial.

A sus 80 años, se convirtió en el seleccionador de mayor edad en dirigir a un país en un partido oficial durante la reciente derrota por 1-0 ante Turquía en la repesca mundialista del mes pasado que prolongó el sueño rumano al menos por cuatro años más.

Poco después de esta caída deportiva, el DT se sintió muy indispuesto en el vestuario, lo que le obligó a dimitir para pasar sus últimos días en reposo.

En una emotiva entrevista concedida en 2010 a Gazeta Sporturilor, dijo: «Morir en el campo es lo más bonito que le puede pasar a un entrenador. Me gustaría morir en el campo. Significa que lo has vivido todo en plena lucha».

A lo largo de su extensa carrera como entrenador, Lucescu con paso por el Inter de Milán, Shakhtar Donetsk, Zenit, Besiktas, Galatasaray, entre otros, acumuló 35 títulos importantes, mismos que lo sitúan en tercer lugar en la clasificación histórica de DT’s más ganadores, solo por detrás de otros dos gigantes de los banquillos como lo son: Sir Alex Ferguson y Pep Guardiola.

Que en paz descanse una auténtica gloria de la historia del fútbol.